Rendimiento de un compresor de tornillo

¿Cómo elegir un compresor de tornillo?

A la hora de elegir la tecnología de producción de aire comprimido es importante delimitar valores que nos definan el propio equipo, como son, el caudal y la presión. Ambos son factores limitantes en cuanto al diseño del equipo, construcción del mismo, aunque hoy en día, en el mercado, existe una amplia gama de equipos que prácticamente cubren toda la demanda comercial.

Según el principio constructivo, un compresor de tornillo y un compresor de pistón se diferencian en el elemento mecánico que realiza la compresión del aire. En el caso de los compresores de pistón, como su propio nombre indica, el aire es comprimido mediante un pistón accionado por motor eléctrico, su diseño, número y dimensiones pueden variar en función de la potencia del mismo. Este pistón puede ser lubricado o exento de aceite, dependiendo de la aplicación. En el caso de un compresor de tornillo, el elemento compresor está formado por dos sinfines machi-hembrados que giran y producen la compresión del aire. Este tornillo, al igual que en el caso anterior, puede ser lubricado por aceite o exento del mismo.

La elección de la tecnología, en principio, debe atender al uso que se le va a dar al propio compresor. Por construcción, un compresor de pistón está diseñado para trabajar por ciclos, es decir, el compresor arrancará y generará un determinado volumen de aire que llenará un depósito de aire. Una vez alcanzada la presión establecida, el compresor se detendrá y se comenzará con el consumo de aire. Una vez que la presión del depósito descienda el valor marcado, el compresor volverá a arrancar para volver a llenar el depósito. Como referencia, podemos decir que un pistón, de 7 CV, trabajando a 10 bar en una sala con una temperatura ambiente de 35 °C, tiene un ciclo de trabajo de 85/15, esto nos indica que, durante la vida útil del compresor, el trabajo ideal del mismo sería de un 85% del tiempo produciendo aire y un 15% del tiempo parado. Por este motivo, se asume que un compresor de pistón no está construido para esta trabajando en un rango 24/7.

En cambio, si nuestra demanda de aire va a ser constante y prolongada en el tiempo, la opción técnicamente más correcta es utilizar un compresor de tornillo. Este equipo sí está diseñado para estar trabajando de forma continua sin presentar problemas de averías o paradas.

¿Cuánto dura un compresor de tornillo?

La vida útil de un compresor de tornillo dependerá de muchos factores, como pueden ser, el ambiente en el que trabaje, las condiciones de suministro eléctrico, su mantenimiento o el propio trabajo del equipo.

Con un correcto plan de mantenimiento, un compresor de tornillo puede tener una vida útil de referencia de entre 40.000 y 60.000 horas, trasladado a un rango de 8 horas de trabajo, podríamos tener una vida útil de en torno a 20 años. Estos valores, aunque bastante precisos, dependerán de la vida y cuidado que tenga el equipo. El realizar los servicios preventivos en tiempo y forma, aumentará exponencialmente la vida útil del mismo, si además, cada cierto tiempo realizamos servicios de carácter predictivo, podremos adelantarnos a posibles averías que, en un inicio, son de pequeño volumen, evitando así el daño o rotura de piezas o elementos de mayor valor

¿Qué es mejor un compresor de tornillo o de pistón?

Esta pregunta es realizada habitualmente por muchos clientes, y su respuesta no es tajante. No existe un compresor mejor que otro, existe una tecnología u otra dependiendo del uso y aplicaciones que su compresor vaya a tener.

Lo primero que debemos afinar son las condiciones de referencias y de trabajo del equipo, y con estos datos, definir qué tipo de compresor se adapta mejor a las condiciones reales de producción de aire.

No existe un compresor mejor o peor, existen una multitud de variables que nos permitirán definir el proceso adecuado, eficiente y correcto.

Rendimiento de un compresor de tornillo